Alimentos del día a día que marcan la diferencia
No es necesario seguir un régimen complicado para cuidar la vista. Las verduras de hoja oscura, las frutas ricas en pigmentos naturales, los frutos secos, las legumbres y el pescado de agua fría son ejemplos de alimentos accesibles que se encuentran fácilmente en cualquier mercado mexicano.
Incluir variedad en las comidas es la clave. Cada color en el plato aporta algo diferente: las verduras amarillas y naranjas, las hojas verdes, los rojos intensos y los blancos cremosos ofrecen una combinación de elementos que trabajan en conjunto para beneficiar los ojos.
Además de elegir bien los alimentos, la regularidad importa. Comer de forma equilibrada no solo una vez a la semana, sino a lo largo de toda la semana, hace que los efectos se mantengan y se acumulen con el tiempo.
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